La tauromaquia española se pone de pie

William Cárdenas Rubio,Madrid

A mitad de la Temporada Taurina española de 2025, nos encontramos con el presidente de la Asociación Internacional de Tauromaquia (AIT), quien accede a respondernos algunas preguntas:

Qué cree que está ocurriendo con el interés que está despertando ahora la Tauromaquia después de años difíciles de ataques de grupos antitaurinos y de responsables políticos de partidos de izquierda?

Es algo que estamos disfrutando luego de tantos años de lucha, incertidumbres y sacrificios. Hasta en Bilbao, a la que muchos daban por liquidada, se ha producido un entradón en la exitosa tarde de Andrés Roca Rey con los toros de Victoriano del Río, a los que cortó 3 orejas luego de extraordinarias faenas. Esta es la confirmación de que la ruta de la recuperación es firme y de que ahora corresponde recoger los frutos luego de tanta lucha.

Parece que es así, incluso se están recuperando plazas de toros que tenían años cerradas, como ocurre en Mallorca, un territorio en el que los enemigos se habían enseñoreado. Son signos inequívocos de recuperación?

Por supuesto que si, en ello tiene mucho que ver el esfuerzo de profesionales y de la afición que nunca ha perdido la fe en conservar su cultura y tradiciones más arraigadas. Ya se está anunciando una corrida en Muro y que completará el mosaico de plazas de toros mallorquinas que volverán a tener temporadas de festejos taurinos normales, como toda la vida, en un triunfo innegable de la libertad sobre el prohibicionismo de una ideología fracasada que pretende despojar a los pueblos de su identidad.

Pero aún es pronto para lanzar las campanas al vuelo, todavía hay escenarios de conflicto como la ILP que promueven antis aliados con los grupos de izquierda que los respaldan, cuyo debate parlamentario está en puertas y podría revertir este impulso reciente, o no?

Esta es una iniciativa trasnochada de los enemigos de la libertad, a los que derrotamos con las leyes 18/2013 y 10/2015 que reconocieron a la Tauromaquia como Patrimonio Cultural Inmaterial del pueblo español. Esas leyes nos han permitido diez años de paz y tranquilidad de los que, que salvo por el parón del Covid 19, hoy estamos viendo resultados. Pero si le digo la verdad, después de lo que hemos conocido de la gran farsa de sus protagonistas e impulsores políticos, no creemos que estén en buenas condiciones. Son los mismos que apostaban por el feminismo, mientras acosaban a sus compañeras de partido; o que liberaban violadores reduciendo sus condenas; o señalados por casos sangrantes de corrupción; tampoco se les ha visto dar un paso al frente para organizarse para luchar contra el fuego que ha matado tantos animales y destruido santuarios ambientales. Ya la sociedad española los conoce muy bien.

Sin embargo su discurso sigue siendo el mismo contra la Tauromaquia, parará ante su resurgir o sólo están perdiendo una batalla?

La primera batalla que están perdiendo es la de la juventud, que se ha rebelado ante ese discurso falsario y negacionista de nuestros valores culturales y tradiciones. Ahora es impresionante ver como los jóvenes, incluso niños y niñas, van a las plazas de toros a apoyar a sus nuevos ídolos, con plena conciencia de lo que están haciendo. Saben perfectamente, porque hoy las redes sociales les permiten estar suficientemente informados, que existen estos grupos antis a los que ven como sectores oscurantistas que quieren coartar su libertad!. Si del otro lado ven a hombres como Morante de la Puebla o Andrés Roca Rey y muchos más que salen a las plazas de toros a jugarse la vida con autenticidad, no es extraño entender hacia dónde se inclina la balanza.

Pero estemos claros, esta guerra cultural nunca terminará, o si?

No, no es una guerra cultural, es una apuesta de gente motivada por corrientes ideológicas que manipulan los sentimientos de personas que no han procurado investigar y leer la historia de la Tauromaquia, para posicionarse válidamente de un lado o de otro. La Tauromaquia siempre ha sido atacada, incluso por Papás y Reyes, pero nunca lo había sido por corrientes tan sesgadas ideológicamente, que se instalan en estas actitudes de los verdes, del veganismo, de los woke y de personas a las que esto ni les va ni les viene, para confundir y manipular insisto.

La historia de la Tauromaquia ha estado plena de enfrentamientos desde sus inicios, es así?

El hombre desde sus orígenes en su enfrenamiento con el toro, tuvo que utilizar el caballo, para con su velocidad, fuerza y destreza, poderlo vencer. Hasta principios del Siglo XVIII esto fue así. Pero a partir de la aparición de los hombres de a pie que empezaron a enfrentar a los toros cara a cara, los del caballo tuvieron que a darles paso, pues no había comparación. A ello se unió que desde la Corona no se veía con simpatía la participación de los nobles en estos cruentos eventos, y así una clase social desposeída, desplazó sin violencia ni guerras, a la clase más poderosa. Si por lo menos supieran que la Tauromaquia fue la primera rebelión social de nuestro país, tal vez entenderían dónde están parados. Hace 300 años los toreros al enfrentarse cara a cara a los toros hicieron bajarse de los caballos a los caballeros y nobles que alanceaban toros y los despojaron del protagonismo que tenían, para darle paso a los hombres de a pie, quienes pasaron a ocupar su lugar en el fervor popular. Y si eso no es una revolución, que me lo cuenten de nuevo.

Los nobles abandonaron el protagonismo presionados por los Toreros?

Por supuesto que si. Los Toreros se enfrentaban al toro cuerpo a cuerpo solo con una tela para burlarlo, los caballeros ya no tenían lugar y los públicos le dieron la razón a los primeros. Comenzaron a integrarse las cuadrillas de hombres que comenzaban a desempeñar ese importante oficio con el pago de cantidades de dinero y así se fueron profesionalizando. Y luego a finales de ese mismo siglo, el año 1796, José Delgado “Illo” Pepe Illo, les dio la puntilla, pues redactó y publicó la primera Tauromaquia que estableció las reglas originarias que regulaban su orden y ejecución. Cinco años después, en 1801 un toro lo mató de una terrible cornada en la Plaza de la Puerta de Alcalá, pero él ya había regulado con sus propias normas, la auténtica revolución social, que junto a Pedro Romero y su dinastía quedaba establecida para los siglos siguientes. Luego, en 1836, vino Francisco Montes “Paquiro” a rematar la faena con otro Tratado de Tauromaquia, sobre cuyas normas, casi inalterables, todavía se celebran los espectáculos que hoy presenciamos. Y todo sin herir ni matar a nadie. Su audacia la pagaron con la sangre en los ruedos de miles de toreros muertos o heridos.

Estos políticos de izquierda tan apasionados por los movimientos revolucionarios deberían tener esto en cuenta, pero es obvio que lo ignoran.

Así es, lo triste es que para ellos sólo han existido la Revolución Francesa, la Rusa, la Cubana y ahora el Socialismo del Siglo XXI. Tengo que apuntar que cuando “Pepe Illo” andaba en aquellos avatares, Carlos Marx, Engels y Lenin o no habían nacido o iban en pantalones cortos. Estaría bien que se detuvieran para entender el significado de lo que eso significó en aquella época. Ni los Comuneros lo lograron. Fue enfrentar a los verdaderamente poderosos en lo que estos entendían era su espacio vital. Los Caballeros se ejercitaban alanceando toros para ir a las cruzadas o para prepararse para las batallas. Era su afición favorita, y la perdieron a favor de los lidiadores de a pie.

Volviendo a la actualidad, hay responsables directos de esta recuperación?

Por supuesto que sí! La Tauromaquia como una de las señas más auténticas de nuestra identidad cultural, debe contar con apoyo oficial. Y esto ha ocurrido de una manera ejemplar en la Comunidad de Madrid. Su Presidenta, Dª Isabel Díaz Ayuso ha sido la punta de lanza de este respaldo determinante, al auxiliar a los ganaderos en la pandemia, apoyar eventos como la Copa Chenel o los circuitos de corridas de toros y novilladas, y algo clave, volver a llevar los Toros a la televisión. Ni cuando lo hacía TVE se obtenían las audiencias de hoy. Esto ha sido capital. Fíjate como una persona con sentido de estado, sapiencia política y conexión popular puede influir en la sociedad. Hay otros que apuntan sin fundamento en sentido contrario y así les va!